En la década de 1930 a 1939, Estados Unidos contaba con una población de 123.188.000 habitantes que vivían distribuidos en sus 48 estados. En 1939, el sueldo medio de un trabajador era de aproximadamente 1.368 dólares anuales y el desempleo alcanzaba el 25%, debido a que en esa década el mundo se sumió en "La Gran Depresión" y que fue en EEUU donde comenzó todo. Sin embargo, durante este período, se llegaron a vender unos 2.787.400 automóviles y cada coche costaba alrededor de los 750$, la gasolina 0.19$ gl, una casa costaba 6400$, el litro de leche 0.14$, el pan de molde 0.09$ y el kilo de carne de bistec 0.84$.
Como en los años 30 el dinero escaseaba, para la mayoría de las familias la supervivencia era todo un reto y los entretenimientos de la gente dejaron de ser el sexo, las fiestas, el alcohol y el juego, cambiándose por actividades más hogareñas. Los principales entretenimientos eran los juegos de mesa, escuchar la radio para deleitarse con las "Big Bands" que hacían furor y como aún no había televisión, el cine era la gran alternativa para salir de casa. Para los más cultos, la lectura era una opción apropiada.
Entonces, Estados Unidos estaba lejos de ser un templo de moda como lo eran París, Berlín o Roma, puesto que esos lujos solo se los podían permitir algunos millonarios.
Para contrarestar esa falta de glamour, Hollywood recurrió a divas, como Betty Davis o Greta Garbo. La ropa de uso diario entre las mujeres se confeccionaba con estampados de Percal y la falta de dinero originó la creación del Zipper o Cierre Relámpago, que era más económico. El largo de las faldas dependía de la hora, así era largo para la noche y a media pierna para el día. Los pantalones de hombre eran de terminación ancha, de talle alto y con pinzas. Se reemplazó el chaleco por un pulóver aunque el sombrero se seguía usando, pero dando pasó al de tipo boina o jockey que era más económico. Los trajes de baño de las mujeres se acercaban más bien a vestidos y los hombres usaban mallas completas sin mangas.
El cine de Hollywood fue uno de los grandes remedios para la depresión de la época. Los años 30 se convirtieron en la época de oro para el cine. Las productoras no paraban de sacar nuevas películas y así, los artistas europeos vieron en Hollywood la gran salida a su carrera. La gente se reía con Bob Hope y los Hermanos Marx, mientras que Shirley Temple se llevaba de calle a los estadounidenses. Fred Astaire con Ginger Rogers y sus bailes de salón, eran los bailarines forzosos de las cintas cinematográficas. Aparte de las películas típicas de la época, se filmaron óperas clásicas como Oklahoma. En 1939 se estrenaba "Lo que el Viento se Llevó", un clásico de clásicos y Walt Disney produjo "Blanca Nieves y los Siete Enanitos" en 1937.

